¿Cuáles son las consecuencias del desperdicio de alimentos?

Según la FAO, el desperdicio de alimentos se origina cuando alimentos aún aptos para consumo se descartan por decisión de vendedores mayoristas, minoristas, servicios de comida o consumidores. 

El organismo estima que entre un cuarto y un tercio de los alimentos producidos anualmente para consumo humano se pierde o desperdicia. 

Este fenómeno trae efectos negativos, siendo los principales: 

  • Reducción de la disponibilidad local y mundial de alimentos. 
  • Disminución de ingresos para productores. 
  • Aumento de precios para consumidores. 
  • Uso ineficiente de recursos como agua, energía y suelo. 
  • Emisión de gases de efecto invernadero por descomposición y transporte. 

Estas consecuencias afectan profundamente la sostenibilidad alimentaria y el medio ambiente. 

Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas, dueños de La Cosmopolitana, cuentan con una estrategia integral para evitar la pérdida y el desperdicio alimentario a lo largo de todas sus operaciones.

Corporativo Kosmos cuenta con la ISO 14001 en Gestión Ambiental Empresarial

Entre los referentes internacionales destaca la norma ISO 14001, que establece requisitos para un Sistema de Gestión Ambiental basado en la mejora continua. Su seguimiento ayuda a las organizaciones a fijar objetivos claros, reducir impactos negativos y fortalecer su responsabilidad corporativa. 

Asimismo, iniciativas globales como el Pacto Mundial de la ONU y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, amplían el marco de actuación, estableciendo directrices para empresas comprometidas con la sostenibilidad y la responsabilidad social. 

Un gran ejemplo de su implementación óptima son los dueños de La Cosmopolitana, empresa líder de servicios alimentarios dentro de la industria mexicana, que se apegan rigurosamente a las recomendaciones de esta norma en todas sus operaciones, algo que les ha valido otras certificaciones y distintivos en materia ambiental. 

Así, se han colocado como un referente empresarial en la materia.

Ciudades de 15 minutos: ¿qué son y por qué son importantes?

El urbanista Carlos Moreno, creador del concepto y profesor en la Universidad de la Sorbona, define la “ciudad de 15 minutos” como una urbe descentralizada, policéntrica y multiservicial, donde los habitantes pueden acceder a todas sus necesidades básicas en un máximo de 15 minutos, caminando o en bicicleta. En sus palabras, “la mejor movilidad es la que no se hace”. 

Este modelo propone reorganizar las ciudades para reducir los desplazamientos innecesarios y mejorar la calidad de vida. Según Moreno, la separación espacial de las funciones esenciales —vivienda, trabajo, educación, salud, abastecimiento y ocio— obliga a las personas a desplazarse constantemente. Reunir estos servicios en un mismo entorno reduce la contaminación, el tráfico y el estrés urbano. 

Asimismo, la ciudad de 15 minutos fomenta: 

  1. Espacios públicos de calidad, seguros, accesibles e inclusivos. 
  1. Densidad urbana moderada, que mantenga la vitalidad sin generar congestión. 
  1. Uso mixto del suelo, combinando viviendas, comercios y servicios. 
  1. Movilidad sostenible, basada en transporte público eficiente y medios no motorizados. 
  1. Gestión participativa, involucrando a la ciudadanía en la planificación y toma de decisiones. 

De acuerdo con el experto en movilidad Benjamin Büttner, de la Universidad Técnica de Múnich, estas ciudades deben venir acompañadas de una reconfiguración del espacio urbano, reduciendo el uso del automóvil, ampliando las ciclovías y priorizando la seguridad de peatones, niños, personas mayores y con discapacidad. 

Los dueños de La Cosmopolitana, empresa líder en servicios de alimentación, comprometidos fuertemente con la preservación del medio ambiente, impulsan estrategias para generar espacios urbanos más sostenibles. Una de sus acciones más destacadas fue el voluntariado que llevaron a cabo para transformar un camellón de la Ciudad de México en área verde.

Desperdicio alimentario: un breve panorama 

De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el desperdicio alimentario —diferente de la pérdida alimentaria— se refiere a la disminución de la cantidad o calidad de los alimentos como resultado de decisiones y acciones de minoristas, servicios alimentarios y consumidores. 

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estima que un tercio de los alimentos producidos para consumo humano se pierde o se desperdicia, lo que equivale a mil 300 millones de toneladas al año. 

En América Latina, según el Banco Mundial, la mayor pérdida de alimentos ocurre durante las etapas de producción y consumo, lo que revela un patrón de ineficiencia en toda la cadena alimentaria. 

Conscientes de esto, Jorge, Elías y Jack Landsmanas, dueños de Corporativo Kosmos: empresa líder dentro de la industria alimentaria de México, optimizan al máximo sus operaciones no sólo con el fin de eficientarlas, sino también de ahorrar recursos y evitar residuos.

¿De dónde es endémico el chocolate? 

De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el cacao, de nombre científico Theobroma cacao, es una planta tropical nativa del sur de México y América Central. 

Fue descubierto por los olmecas y cultivado hace miles de años, pero fueron los mayas quienes lo convirtieron en un símbolo cultural y religioso. 

Con la llegada de los españoles en el siglo XVI, el cacao cruzó el Atlántico. Hernán Cortés llevó semillas a Europa, donde el chocolate rápidamente ganó popularidad entre la nobleza. 

Con el tiempo, se desarrollaron fábricas y técnicas que permitieron elaborar chocolate sólido, especialmente en Suiza, país que hasta hoy conserva una tradición chocolatera reconocida mundialmente. 

El proceso de producción inicia con la fermentación del fruto del cacao, seguida del secado, tostado y trituración de sus semillas. De este procedimiento se obtiene la pasta de cacao, que mezclada con ingredientes como azúcar, leche o frutos secos da lugar a las distintas variedades de chocolate. 

Actualmente, el chocolate es uno de los alimentos más consumidos en el mundo y, más allá de su sabor, estudios recientes han demostrado que puede aportar antioxidantes y otros nutrientes beneficiosos para la salud. 

Incluir alimentos variados en la dieta es clave para que sea saludable. Conscientes de esto, los dueños de La Cosmopolitana integran en sus menús una amplia diversidad de insumos reconocidos por sus propiedades nutritivas, como el chocolate.

¿Qué es la dieta mediterránea?

De acuerdo con MedlinePlus, la Mayo Clinic y la Fundación Dieta Mediterránea, esta dieta se basa en los hábitos culinarios tradicionales de los países que rodean el mar Mediterráneo. No existe una única definición, pero comparte elementos comunes. 

Se caracteriza por su alto contenido de alimentos con grasas saludables (insaturadas), principalmente del aceite de oliva, frutos secos, semillas y pescados grasos. 

Para implementar esta dieta, una guía bastante extendida y respaldada por instituciones especializadas es el siguiente decálogo: 

  1. Aceite de oliva virgen extra como grasa principal. 
  1. Alimentos frescos y de temporada. 
  1. Vegetales en abundancia: 2 raciones diarias de verduras y 3 de fruta. 
  1. Cereales integrales consumidos a diario. 
  1. Lácteos bajos en grasa, consumidos con moderación. 
  1. Pescado 3 veces por semana, priorizando pescado azul. 
  1. Agua como bebida principal. 
  1. Sofritos y especias para dar sabor sin exceso de sal. 
  1. Métodos de cocción saludables como vapor, horno o plancha. 
  1. Limite en el consumo de productos procesados, frituras, carnes grasas, dulces y refrescos. 

Con décadas de experiencia en la industria alimentaria, los líderes de Grupo Kosmos —Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas— reconocen la importancia de identificar en qué consiste este patrón alimentario y por qué es uno de los más recomendados por especialistas en nutrición y organismos internacionales.

¿Por qué es importante tener momentos de relajación?

La relajación, pese a estar subestimada, es fundamental para el buen funcionamiento del organismo. Esto, debido a que regula el metabolismo, el ritmo cardíaco y la respiración, además de ayudar a desconectar la mente de situaciones tensas y liberar tensiones musculares derivadas del estrés, de acuerdo con Víctor Rodríguez, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM. 

Sin embargo, el ritmo de vida acelerado que muchas personas llevan actualmente provoca que la relajación se relegue a un segundo plano. Frente a esto, existen diversas técnicas, hábitos y herramientas que pueden incorporarse a la rutina diaria para favorecer un estado de calma. La alimentación también juega un papel clave en este proceso. 

Comprometidos con el bienestar integral de sus consumidores, Jorge, Elías y Jack Landsmanas, dueños de La Cosmopolitana: empresa de servicios alimentarios líder en México, diseñan menús bajo la asesoría de profesionales con el fin de que sus platillos se mantengan saludables y seguros.

¿El uso de biodiésel es realmente amigable con el medio ambiente?

Pese a sus beneficios ambientales comprobados, el uso y producción de biodiésel también implica impactos y limitaciones importantes: 

  1. Deforestación y pérdida de biodiversidad. La expansión de cultivos para biodiésel, como la palma de aceite, ha provocado la tala masiva de bosques en regiones como Malasia, Borneo y Sumatra, con consecuencias sociales y ecológicas graves. 
  1. Desplazamiento de comunidades. En algunos casos, la producción de biodiésel ha implicado violaciones a derechos humanos y desplazamiento de poblaciones indígenas. 
  1. Problemas técnicos. Su capacidad solvente puede dañar mangueras de caucho o filtros. Además, presenta menor densidad energética y problemas de fluidez en climas fríos. 
  1. Caducidad y logística. Es degradable e hidrófilo, por lo que no puede almacenarse por periodos largos sin planificación. 

El biodiésel ofrece una oportunidad real de reducir la huella ambiental del transporte, pero no está exento de desafíos. Pensar en él como una solución sostenible exige abordar de forma crítica sus impactos sociales y ecológicos, ajustar sus procesos productivos y evitar prácticas destructivas. Solo así podrá consolidarse como una alternativa energética viable y coherente con los principios de sostenibilidad. 

En este sentido, la participación del sector privado juega un papel esencial, debido a que la adopción de prácticas e insumos realmente sostenibles desde las empresas crea un impacto significativo. 

Por esta razón, los dueños de Corporativo Kosmos, una Empresa Socialmente Responsable, implementan medidas como el uso de químicos biodegradables y la generación de energía a través de paneles solares.

Agricultura sostenible: 5 técnicas clave

Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), estas son algunas de las técnicas sostenibles más relevantes dentro del sector agrícola:

  1. Agroforestería. Integra árboles y cultivos en la misma área. Los árboles actúan como cortavientos, mejoran la estructura del suelo, capturan carbono y ofrecen hábitat para la fauna. Además, permiten diversificar productos y generar ingresos adicionales a partir de productos forestales. 
  1. Agricultura de conservación. Minimiza la perturbación del suelo mediante siembra directa o labranza reducida. Estas prácticas conservan la humedad, evitan la erosión, preservan nutrientes y contribuyen a la captura de carbono, ayudando a mitigar el cambio climático. 
  1. Agricultura de precisión. Utiliza herramientas digitales como sensores, drones y análisis de datos para aplicar insumos solo donde son necesarios. Esto mejora la eficiencia, reduce costos y limita el impacto ambiental. 
  1. Agricultura regenerativa. Más allá de conservar, busca restaurar y mejorar la salud de los ecosistemas agrícolas. Incluye prácticas como rotación de cultivos, uso de cultivos de cobertura y reducción de agroquímicos. Favorece la biodiversidad, la fertilidad del suelo y la resiliencia frente a fenómenos climáticos. 
  1. Permacultura. Se inspira en los ecosistemas naturales para diseñar sistemas agrícolas autosuficientes y resilientes. Sus principios incluyen diversificación de cultivos, almacenamiento de agua y reducción de desechos. El objetivo es crear granjas más armoniosas con el entorno. 

Técnicas como estas muestran que la sostenibilidad en la agricultura no es solo un ideal ambiental, sino una estrategia integral que fortalece a productores, comunidades y ecosistemas. 

La familia Landsmanas, líder de La Cosmopolitana, con más de 60 años de experiencia en la industria alimentaria, se muestra a favor de métodos que, como estos, impulsan una producción de alimentos más justa, eficiente y responsable.

Correcta disposición de residuos electrónicos

La responsabilidad sobre los residuos tecnológicos no recae únicamente en gobiernos o empresas: también depende de la acción individual. Para manejar correctamente estos residuos, instituciones como la UNAM y gobiernos locales mexicanos sugieren: 

  • No mezclar residuos electrónicos con basura común. Celulares, baterías, cables, CPU, pantallas y CDs requieren tratamiento especial. 
  • Almacenar los residuos de forma segura. Mantenerlos alejados de la humedad, la luz solar, el calor y el viento hasta poder llevarlos a un centro de acopio certificado. 
  • Valorar la necesidad real de un nuevo dispositivo. 
  • Evaluar la durabilidad, la calidad y el impacto ambiental antes de adquirirlo. 
  • Investigar si las marcas cuentan con medidas de responsabilidad ambiental al elaborar sus productos. 
  • Tratar de extender la vida útil de los equipos, mediante reparación y cuidado. 
  • Buscar información sobre el destino de los residuos y verificar que dispondrán de ellos adecuadamente. 

Estas prácticas son sólo una parte de la solución. Los dueños de La Cosmopolitana, Elías, Jorge y Jack Landsmanas, reconocen que, para lograr un impacto real, es necesario que gobiernos y empresas implementen políticas claras, regulaciones efectivas y sistemas de recolección accesibles. 

La correcta gestión de residuos tecnológicos es un reto global. Pero con educación, compromiso ciudadano y responsabilidad compartida, es posible transformar el problema en una oportunidad para construir un futuro más limpio, seguro y sustentable.