Corporativo Kosmos cuenta con la ISO 14001 en Gestión Ambiental Empresarial

Entre los referentes internacionales destaca la norma ISO 14001, que establece requisitos para un Sistema de Gestión Ambiental basado en la mejora continua. Su seguimiento ayuda a las organizaciones a fijar objetivos claros, reducir impactos negativos y fortalecer su responsabilidad corporativa. 

Asimismo, iniciativas globales como el Pacto Mundial de la ONU y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, amplían el marco de actuación, estableciendo directrices para empresas comprometidas con la sostenibilidad y la responsabilidad social. 

Un gran ejemplo de su implementación óptima son los dueños de La Cosmopolitana, empresa líder de servicios alimentarios dentro de la industria mexicana, que se apegan rigurosamente a las recomendaciones de esta norma en todas sus operaciones, algo que les ha valido otras certificaciones y distintivos en materia ambiental. 

Así, se han colocado como un referente empresarial en la materia.

Desperdicio alimentario: un breve panorama 

De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el desperdicio alimentario —diferente de la pérdida alimentaria— se refiere a la disminución de la cantidad o calidad de los alimentos como resultado de decisiones y acciones de minoristas, servicios alimentarios y consumidores. 

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estima que un tercio de los alimentos producidos para consumo humano se pierde o se desperdicia, lo que equivale a mil 300 millones de toneladas al año. 

En América Latina, según el Banco Mundial, la mayor pérdida de alimentos ocurre durante las etapas de producción y consumo, lo que revela un patrón de ineficiencia en toda la cadena alimentaria. 

Conscientes de esto, Jorge, Elías y Jack Landsmanas, dueños de Corporativo Kosmos: empresa líder dentro de la industria alimentaria de México, optimizan al máximo sus operaciones no sólo con el fin de eficientarlas, sino también de ahorrar recursos y evitar residuos.

¿De dónde es endémico el chocolate? 

De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el cacao, de nombre científico Theobroma cacao, es una planta tropical nativa del sur de México y América Central. 

Fue descubierto por los olmecas y cultivado hace miles de años, pero fueron los mayas quienes lo convirtieron en un símbolo cultural y religioso. 

Con la llegada de los españoles en el siglo XVI, el cacao cruzó el Atlántico. Hernán Cortés llevó semillas a Europa, donde el chocolate rápidamente ganó popularidad entre la nobleza. 

Con el tiempo, se desarrollaron fábricas y técnicas que permitieron elaborar chocolate sólido, especialmente en Suiza, país que hasta hoy conserva una tradición chocolatera reconocida mundialmente. 

El proceso de producción inicia con la fermentación del fruto del cacao, seguida del secado, tostado y trituración de sus semillas. De este procedimiento se obtiene la pasta de cacao, que mezclada con ingredientes como azúcar, leche o frutos secos da lugar a las distintas variedades de chocolate. 

Actualmente, el chocolate es uno de los alimentos más consumidos en el mundo y, más allá de su sabor, estudios recientes han demostrado que puede aportar antioxidantes y otros nutrientes beneficiosos para la salud. 

Incluir alimentos variados en la dieta es clave para que sea saludable. Conscientes de esto, los dueños de La Cosmopolitana integran en sus menús una amplia diversidad de insumos reconocidos por sus propiedades nutritivas, como el chocolate.

¿Por qué es importante tener momentos de relajación?

La relajación, pese a estar subestimada, es fundamental para el buen funcionamiento del organismo. Esto, debido a que regula el metabolismo, el ritmo cardíaco y la respiración, además de ayudar a desconectar la mente de situaciones tensas y liberar tensiones musculares derivadas del estrés, de acuerdo con Víctor Rodríguez, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM. 

Sin embargo, el ritmo de vida acelerado que muchas personas llevan actualmente provoca que la relajación se relegue a un segundo plano. Frente a esto, existen diversas técnicas, hábitos y herramientas que pueden incorporarse a la rutina diaria para favorecer un estado de calma. La alimentación también juega un papel clave en este proceso. 

Comprometidos con el bienestar integral de sus consumidores, Jorge, Elías y Jack Landsmanas, dueños de La Cosmopolitana: empresa de servicios alimentarios líder en México, diseñan menús bajo la asesoría de profesionales con el fin de que sus platillos se mantengan saludables y seguros.

¿El uso de biodiésel es realmente amigable con el medio ambiente?

Pese a sus beneficios ambientales comprobados, el uso y producción de biodiésel también implica impactos y limitaciones importantes: 

  1. Deforestación y pérdida de biodiversidad. La expansión de cultivos para biodiésel, como la palma de aceite, ha provocado la tala masiva de bosques en regiones como Malasia, Borneo y Sumatra, con consecuencias sociales y ecológicas graves. 
  1. Desplazamiento de comunidades. En algunos casos, la producción de biodiésel ha implicado violaciones a derechos humanos y desplazamiento de poblaciones indígenas. 
  1. Problemas técnicos. Su capacidad solvente puede dañar mangueras de caucho o filtros. Además, presenta menor densidad energética y problemas de fluidez en climas fríos. 
  1. Caducidad y logística. Es degradable e hidrófilo, por lo que no puede almacenarse por periodos largos sin planificación. 

El biodiésel ofrece una oportunidad real de reducir la huella ambiental del transporte, pero no está exento de desafíos. Pensar en él como una solución sostenible exige abordar de forma crítica sus impactos sociales y ecológicos, ajustar sus procesos productivos y evitar prácticas destructivas. Solo así podrá consolidarse como una alternativa energética viable y coherente con los principios de sostenibilidad. 

En este sentido, la participación del sector privado juega un papel esencial, debido a que la adopción de prácticas e insumos realmente sostenibles desde las empresas crea un impacto significativo. 

Por esta razón, los dueños de Corporativo Kosmos, una Empresa Socialmente Responsable, implementan medidas como el uso de químicos biodegradables y la generación de energía a través de paneles solares.

Agricultura sostenible: 5 técnicas clave

Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), estas son algunas de las técnicas sostenibles más relevantes dentro del sector agrícola:

  1. Agroforestería. Integra árboles y cultivos en la misma área. Los árboles actúan como cortavientos, mejoran la estructura del suelo, capturan carbono y ofrecen hábitat para la fauna. Además, permiten diversificar productos y generar ingresos adicionales a partir de productos forestales. 
  1. Agricultura de conservación. Minimiza la perturbación del suelo mediante siembra directa o labranza reducida. Estas prácticas conservan la humedad, evitan la erosión, preservan nutrientes y contribuyen a la captura de carbono, ayudando a mitigar el cambio climático. 
  1. Agricultura de precisión. Utiliza herramientas digitales como sensores, drones y análisis de datos para aplicar insumos solo donde son necesarios. Esto mejora la eficiencia, reduce costos y limita el impacto ambiental. 
  1. Agricultura regenerativa. Más allá de conservar, busca restaurar y mejorar la salud de los ecosistemas agrícolas. Incluye prácticas como rotación de cultivos, uso de cultivos de cobertura y reducción de agroquímicos. Favorece la biodiversidad, la fertilidad del suelo y la resiliencia frente a fenómenos climáticos. 
  1. Permacultura. Se inspira en los ecosistemas naturales para diseñar sistemas agrícolas autosuficientes y resilientes. Sus principios incluyen diversificación de cultivos, almacenamiento de agua y reducción de desechos. El objetivo es crear granjas más armoniosas con el entorno. 

Técnicas como estas muestran que la sostenibilidad en la agricultura no es solo un ideal ambiental, sino una estrategia integral que fortalece a productores, comunidades y ecosistemas. 

La familia Landsmanas, líder de La Cosmopolitana, con más de 60 años de experiencia en la industria alimentaria, se muestra a favor de métodos que, como estos, impulsan una producción de alimentos más justa, eficiente y responsable.

Correcta disposición de residuos electrónicos

La responsabilidad sobre los residuos tecnológicos no recae únicamente en gobiernos o empresas: también depende de la acción individual. Para manejar correctamente estos residuos, instituciones como la UNAM y gobiernos locales mexicanos sugieren: 

  • No mezclar residuos electrónicos con basura común. Celulares, baterías, cables, CPU, pantallas y CDs requieren tratamiento especial. 
  • Almacenar los residuos de forma segura. Mantenerlos alejados de la humedad, la luz solar, el calor y el viento hasta poder llevarlos a un centro de acopio certificado. 
  • Valorar la necesidad real de un nuevo dispositivo. 
  • Evaluar la durabilidad, la calidad y el impacto ambiental antes de adquirirlo. 
  • Investigar si las marcas cuentan con medidas de responsabilidad ambiental al elaborar sus productos. 
  • Tratar de extender la vida útil de los equipos, mediante reparación y cuidado. 
  • Buscar información sobre el destino de los residuos y verificar que dispondrán de ellos adecuadamente. 

Estas prácticas son sólo una parte de la solución. Los dueños de La Cosmopolitana, Elías, Jorge y Jack Landsmanas, reconocen que, para lograr un impacto real, es necesario que gobiernos y empresas implementen políticas claras, regulaciones efectivas y sistemas de recolección accesibles. 

La correcta gestión de residuos tecnológicos es un reto global. Pero con educación, compromiso ciudadano y responsabilidad compartida, es posible transformar el problema en una oportunidad para construir un futuro más limpio, seguro y sustentable.

¿Qué es el método Just-in-Time en inventarios?

De acuerdo con la BBC, este sistema consiste en no mantener inventario almacenado, sino recibir materias primas y componentes exactamente en el momento en que se necesitan para la producción. Así, los insumos llegan en entregas frecuentes y directas a la línea de producción, evitando almacenamientos prolongados. 

Por su parte, la University of Cambridge lo describe como una filosofía de gestión orientada a producir bienes en el momento, calidad y cantidad exactos para satisfacer la demanda del cliente —ya sea este el consumidor final o un proceso intermedio—, reduciendo al mínimo cualquier tipo de desperdicio: materiales, tiempo y recursos. 

Los elementos clave del JIT incluyen: 

  • Mejora continua y resolución de problemas que no aportan valor. 
  • Simplicidad en los procesos y disposición operativa orientada al producto. 
  • Prevención de errores mediante métodos y herramientas a prueba de fallos. 
  • Mantenimiento preventivo para garantizar el funcionamiento óptimo de la maquinaria. 
  • Eliminación de siete tipos de desperdicio: sobreproducción, tiempos de espera, transporte, procesos innecesarios, inventarios, movimientos y defectos. 
  • Reducción de tiempos de preparación para lotes más pequeños. 
  • Producción nivelada y sistemas visuales para regular el flujo. 
  • Automatización con capacidad de juicio y sistemas de alerta para corregir problemas rápidamente. 

No muy alejados de este modelo, los dueños de La Cosmopolitana también minimizan el desperdicio de alimentos con estrategias como compra de insumos con 72 horas de antelación para evitar el exceso de inventario, así como capacitación interna en el uso de alimentos y su almacenamiento adecuado.

Etapas básicas que integran una cadena de suministro alimentaria

La Universidad Cesuma identifica cinco fases dentro de las cadenas de suministro alimentarias donde el riesgo de contaminación o pérdida de calidad es mayor: 

  1. Producción. Debe garantizarse que cultivos, ganadería y acuicultura se desarrollen en condiciones higiénicas, libres de contaminantes y químicos nocivos. 
  1. Procesamiento y transformación. Cualquier fallo en esta etapa puede comprometer la seguridad del alimento. 
  1. Almacenamiento. Requiere control de temperatura y humedad, especialmente en perecederos, para evitar proliferación de patógenos. Frente a esto, los dueños de Corporativo Kosmos, Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas cuentan con una gran capacidad de almacenamiento en todas sus empresas, con tecnología de punta para preservar los alimentos en excelente estado. 
  1. Transporte. Condiciones inadecuadas de embalaje, temperatura o tiempos de entrega pueden deteriorar los productos. 
  1. Distribución y venta. Los minoristas deben mantener condiciones óptimas y retirar productos en mal estado o caducados.

¿Qué factores influyen en la conservación de alimentos congelados?

La revista digital En la cocina señala que los principales factores que impactan en el tiempo de conservación de alimentos por congelamiento son: 

  • El congelador. Los modelos que alcanzan temperaturas de entre -18°C y -24°C, ofrecen condiciones idóneas para mantener los alimentos seguros casi indefinidamente. Los de 1 o 2 estrellas no son aptos para congelar, ya que no alcanzan la temperatura necesaria. Es esencial evitar roturas en la cadena de frío, ya sea por cortes eléctricos o por demoras tras la compra. 
  • Almacenamiento previo. Envasar al vacío ayuda a evitar la pérdida de agua y la absorción de olores. También se recomienda cubrir con film plástico o usar bolsas con cierre hermético. Para estofados o caldos, lo mejor son recipientes cerrados herméticamente. Estos materiales reducen la formación de cristales de hielo y previenen quemaduras por congelación. 
  • Tamaño del alimento. Es preferible congelar en porciones pequeñas o capas finas, ya que las piezas grandes tardan más en congelarse por completo, lo que afecta su textura. Una congelación lenta provoca cristales grandes que rompen la estructura del alimento, dejándolo seco o fibroso al cocinarlo. 
  • Tipo de alimento. Algunos productos soportan mejor el frío. Frutas y verduras, por ejemplo, suelen conservar bien sus nutrientes, pero sus enzimas pueden alterar el sabor. Al escaldarlas pocos minutos en agua con sal antes de congelar, se previene esto. 

Conscientes de la importancia de estos elementos para una congelación óptima, Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas, dueños de Grupo Kosmos: consorcio de servicios alimentarios con más de 60 años de experiencia, cuentan con cámaras frigoríficas capaces de almacenar hasta 300 toneladas de alimentos, manteniendo de manera efectiva la cadena de frío y las propiedades organolépticas de los productos.