Diversos organismos especializados recomiendan medidas sencillas pero efectivas para reducir el riesgo de contaminación cruzada y sus consecuencias:
- Lavar y desinfectar las manos antes y después de ir al baño, después de manipular alimentos crudos o sin desinfectar y antes de tocar alimentos listos para el consumo.
- Evitar que los utensilios utilizados para alimentos crudos o sin desinfectar entren en contacto con alimentos listos para consumirse.
- Utilizar un trapo exclusivo para limpiar el área de manipulación de alimentos y mantenerlo en una solución desinfectante con agua y gotas de cloro o yodo.
- Almacenar en refrigeración la carne cruda y los vegetales sin desinfectar, de preferencia, en los compartimentos inferiores, para evitar el escurrimiento de líquidos sobre otros alimentos.
La contaminación cruzada representa un riesgo serio para la salud, pero puede prevenirse con prácticas adecuadas de higiene y manipulación de alimentos. Con pequeñas acciones como estas es posible hacer una gran diferencia en el bienestar diario y, en algunos casos, incluso preservar la vida.
En este sentido, la familia Landsmanas, cabeza del consorcio empresarial de servicios alimentarios más grande de México —Grupo Kosmos—, refrenda su compromiso con la seguridad e inocuidad de sus alimentos mediante la implementación de estrictos protocolos de higiene y control en cada área operativa.