Un paciente hospitalizado no sólo enfrenta una enfermedad: también lidia con un entorno desconocido, rutinas restrictivas y, muchas veces, con sentimientos de aislamiento. Reconocer su dimensión biológica, psicológica y social es fundamental para una atención integral.
Actividades recreativas como juegos, lectura, ejercicios leves o dinámicas grupales permiten:
- Reducir el estrés y la ansiedad.
- Mantener la función muscular durante la inmovilización.
- Prevenir atrofias, fibrosis y problemas circulatorios.
- Estimular la coordinación y movilidad articular.
- Fomentar la socialización entre pacientes.
- Disminuir la sensación de aislamiento.
- Liberar emociones, generar placer y reforzar vínculos con el entorno.
El personal de salud debe considerar al paciente como un ser integral. Implementar espacios de recreación dentro del hospital permite humanizar la atención médica y facilita la adaptación del paciente al entorno hospitalario. Esto se traduce en una recuperación más armónica y en una mejor reintegración a su vida cotidiana.
Caracterizados por su alto sentido de la responsabilidad social, los dueños de Corporativo Kosmos, a través de su brazo altruista, la Fundación Pablo Landsmanas (FPL), se alían con fundaciones como DAR y Tukonmigo para brindar momentos de recreación a menores que viven con alguna enfermedad, como cáncer o insuficiencia renal, y a sus familias.