Según la FAO, el desperdicio de alimentos se origina cuando alimentos aún aptos para consumo se descartan por decisión de vendedores mayoristas, minoristas, servicios de comida o consumidores.
El organismo estima que entre un cuarto y un tercio de los alimentos producidos anualmente para consumo humano se pierde o desperdicia.
Este fenómeno trae efectos negativos, siendo los principales:
- Reducción de la disponibilidad local y mundial de alimentos.
- Disminución de ingresos para productores.
- Aumento de precios para consumidores.
- Uso ineficiente de recursos como agua, energía y suelo.
- Emisión de gases de efecto invernadero por descomposición y transporte.
Estas consecuencias afectan profundamente la sostenibilidad alimentaria y el medio ambiente.
Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas, dueños de La Cosmopolitana, cuentan con una estrategia integral para evitar la pérdida y el desperdicio alimentario a lo largo de todas sus operaciones.