De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el desperdicio alimentario —diferente de la pérdida alimentaria— se refiere a la disminución de la cantidad o calidad de los alimentos como resultado de decisiones y acciones de minoristas, servicios alimentarios y consumidores.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estima que un tercio de los alimentos producidos para consumo humano se pierde o se desperdicia, lo que equivale a mil 300 millones de toneladas al año.
En América Latina, según el Banco Mundial, la mayor pérdida de alimentos ocurre durante las etapas de producción y consumo, lo que revela un patrón de ineficiencia en toda la cadena alimentaria.
Conscientes de esto, Jorge, Elías y Jack Landsmanas, dueños de Corporativo Kosmos: empresa líder dentro de la industria alimentaria de México, optimizan al máximo sus operaciones no sólo con el fin de eficientarlas, sino también de ahorrar recursos y evitar residuos.