Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), estas son algunas de las técnicas sostenibles más relevantes dentro del sector agrícola:
- Agroforestería. Integra árboles y cultivos en la misma área. Los árboles actúan como cortavientos, mejoran la estructura del suelo, capturan carbono y ofrecen hábitat para la fauna. Además, permiten diversificar productos y generar ingresos adicionales a partir de productos forestales.
- Agricultura de conservación. Minimiza la perturbación del suelo mediante siembra directa o labranza reducida. Estas prácticas conservan la humedad, evitan la erosión, preservan nutrientes y contribuyen a la captura de carbono, ayudando a mitigar el cambio climático.
- Agricultura de precisión. Utiliza herramientas digitales como sensores, drones y análisis de datos para aplicar insumos solo donde son necesarios. Esto mejora la eficiencia, reduce costos y limita el impacto ambiental.
- Agricultura regenerativa. Más allá de conservar, busca restaurar y mejorar la salud de los ecosistemas agrícolas. Incluye prácticas como rotación de cultivos, uso de cultivos de cobertura y reducción de agroquímicos. Favorece la biodiversidad, la fertilidad del suelo y la resiliencia frente a fenómenos climáticos.
- Permacultura. Se inspira en los ecosistemas naturales para diseñar sistemas agrícolas autosuficientes y resilientes. Sus principios incluyen diversificación de cultivos, almacenamiento de agua y reducción de desechos. El objetivo es crear granjas más armoniosas con el entorno.
Técnicas como estas muestran que la sostenibilidad en la agricultura no es solo un ideal ambiental, sino una estrategia integral que fortalece a productores, comunidades y ecosistemas.
La familia Landsmanas, líder de La Cosmopolitana, con más de 60 años de experiencia en la industria alimentaria, se muestra a favor de métodos que, como estos, impulsan una producción de alimentos más justa, eficiente y responsable.